La soportable levedad de POF (¿o la mía?)

Tengo algunos pequeños electrodomésticos de mi madre que tienen casi la misma edad que yo, y ahí están, funcionando. Pero eso ya no se estila. Ahora lo principal es tener el último modelo de todo, y según el presupuesto pillar lo más de lo más: la última moda, el móvil más nuevo y a ser posible más caro, el ordenador con mayor potencia, la tele más grande... Y todo viene con fecha de caducidad el día que lo compramos, porque el año que viene habrá algo mejor, y como lo tendrá todo el mundo, no vamos a ser menos nosotros. De hecho, ya no nos molestamos en reparar nada, directamente, lo cambiamos por algo nuevo al menor síntoma.

Todo esto viene a ¿cuánto dura la novedad de POF? Pues yo diría, con excepciones contadas, que hasta que aparece una oferta nueva atractiva, lo cual es inevitable. Estamos comparando constantemente, y siempre habrá alguien que nos llame la atención. Las conversaciones múltiples, a la vez que seguimos buscando personas nuevas, es la tónica habitual. Con lo cual, a veces pasa que hay alguna charla interesante que se apaga porque entre conversación por aquí con fulanit@, otra por allá con menganit@, y a ver cómo le entro a este bombón para captar su atención, vamos a ver si hay alguien nuevo, al final mi conversación interesante se marchita con pausas cada vez más largas, y el silencio-despedida final. Al tiempo, vemos una foto vagamente familiar: ¿con ést@ no hablé de algo? Acabamos olvidándonos de aquel@ que podía haber sido... pero no fue.


No merece la pena pensar que antes las cosas eran mejor, que esta era virtual es superficial, que lo que tengo que hacer es ir a la calle y conocer de manera clásica. También lo he hecho así, para encontrar que esas personas de la calle también están en POF, y que de la misma manera, pueden desaparecer. No son las redes sociales, es nuestra actitud de búsqueda, de no parar, de comparación y cambio constante, de estar siempre ansiando lo que hay allí, en vez de apreciar lo que tengo aquí. Tengo que asumir que vivimos de otra manera, que buscamos respuesta satisfactoria inmediata a lo que queremos, y que si alguien no nos la da, rápidamente lo sustituiremos por otra persona que puede que sí. 


Nos preguntamos, ¿porqué no encuentro a nadie? Tal vez sería mejor preguntarnos, ¿porqué no me quedo con nadie el tiempo suficiente para conocerle al menos?

Mayo

Cuando nos conozcamos, te prometo...

Te prometo que no intentaré cambiarte, que no te pediré que te sacrifiques por mí, que no querré que dejes de hacer lo que más te gusta, que no necesitaré siquiera que me entiendas, tan solo que me aceptes, que no te haré responsable de mi felicidad, que mi vida no dependerá de ti ni se acabará si algún día decides seguir tu propio camino, que daré las gracias por todo lo que me das en vez de refunfuñar por lo que olvidaste darme, que te escucharé, te hablaré y te miraré como seguramente no lo ha hecho antes nadie, y que pase lo que pase entre nosotros, todo estará bien.

Yo no te reprocharé que hayas tardado en llegar. Yo tampoco estaba preparada para tí hasta ahora. Lo que si te preguntaré es; ¿Qué has estado haciendo en todo este tiempo?

Abril


Me gustaría encontrar a alguien como ese rico vino que me chifla, equilibrado, tanto física como mental y si ya me apuras, espiritualmente (este ya sería el Gran Reserva). Madurado por la vida y por su intención de ser feliz, con ese bouquet aterciopelado que te incita a tomar otro sorbo. Por supuesto alguien ligero, fresco (no confundir con el fresco-caradura que deja una resaca sólo comparable al vino de tetrabrick). Me refiero a su carácter, algo así como el césped recién cortado, que invita a respirarlo, a caminar por su frescura descalza, sin apresurarte.

Evito las personas de digestiones emocionales lentas, con cargas rancias y oscuras, sus corazones ocupados por resentimientos y dolores pasados, que van por la vida con las armas de destrucción masiva preparadas. Me gustan los corazones positivos, llenos de espacio, que vibran con el presente, con la ilusión, llenos de vitalidad, con su toque de picardía.  Aprecio la correcta ortografía castellana más que 20 masters en Harvard, más que todas las abdominales de los cuartos de baño que habrá por internet, y más que cualquier moto o coche que me pongas por delante, o ambos juntos. Rectifico, un coche eléctrico sí es un plus.

Fuera bromas y no tan fuera, porque me cuesta no bromear, un chico sano de mente y corazón, respetuoso, que se quiera y se cuide, con ganas de compartir, no estaría mal como aperitivo, primer plato, segundo, postre, merienda....

Marzo

Un marzo silencioso, en el que no me apetecía sentarme delante de una pantalla y un teclado, sino salir a la calle, o sentarme al sol de la terraza, o leer un libro, o hacer un bizcocho de limón. 

Febrero

Dicen que las mujeres somos emocionales y tenemos cambios de humor y de sentir. Yo creo que los hombres también, sólo que no lo expresan igual. El caso es que no hay reglas aquí. Cada uno tiene su objetivo y su criterio. Para algunos es de buena educación devolver visitas, saludos, "me gustas", mientras que otros entendemos que si no hay respuesta, es que simplemente no hay conexión, y pasamos de largo. Si te acercas a una chica en una cafetería, le preguntas cómo está, cómo se llama, y si te da su whatsapp, y ella ni te mira, no sería sorprendente. No veo la diferencia. Bueno, sí, aquí está la pantalla dónde nos escudamos y hacemos y decimos cosas con total impunidad. Así que puedes aparecer, mostrar interés, tener charlas, dejar mensajitos incluso si el otro está desconectado, y luego simplemente desaparecer por arte de magia. ¿No éramos las mujeres las emocionales y cambiantes? No me ha quedado claro eso. Lo que si está claro es lo frágil que es el mundo virtual.

Sí, todo está permitido aquí. Pero a mí me cuesta esta falta de solidez, incluso cuando hago lo que hacen todos, porque yo no soy una santa, está claro. Hay montones de saludos que no contesto. Pero vamos, el que se lea mi perfil, que ya os merecéis una medalla, puede al menos intuir que no soy una mujer sencilla. Yo no me quedo en la superficie, me aburre soberanamente lo convencional y "lo normal". Así que un perfil que no dice nada, y creedme que el 75% de los perfiles pone las tres o cuatro mismas cosas, pues despierta interés cero. O por ejemplo, si me escribe alguien que se parece horrores a algún ex que ya no quiero recordar ¿cómo le digo, sin haber llegado a hablar, que no creo que vayamos a conocernos? O si no me atraen los chicos más bajos que yo... ¿No os pasa eso a vosotros que hay ciertas cosas que simplemente sólo lo entendéis vosotros? Lo siento por todos los que no he contestado, pero de verdad, que muchas veces no sé qué decir. Creo que POF puede desgastar si te lo tomas muy en serio, y a veces es mejor cerrar la aplicación y salir a vivir la vida, aunque sea a dar una vuelta sola con un libro.

Así que este mes mi única conclusión es que voy a trasladar mis parrafillos mensuales a un blog, y dejar sólo el último aquí. Para regocijo de los que han protestado de manera muy graciosa por no tener un perfil "normal", pero sobre todo para los que habéis dado las gracias por mis reflexiones, que habéis sido muchísimos, que os habéis sentido identificados, y que os quedáis con ganas de leer un poco más. En el blog a lo mejor me suelto un poco el pelo y pongo cosas que por aquí no puedo.

Pd. Para quién me lea por primera vez, esto empezó como una pequeña reflexión en octubre, seguida por otra en noviembre, y se convirtió en un cuaderno de bitácora de un viaje incierto por POF a través de los ojos de una mujer. Por motivos de espacio, he trasladado los anteriores meses a un blog. Ahí está toda mi evolución hasta ahora, y tendré espacio para escribir de otras cosas.

Enero

Después de una parada, cuando uno decide que ya está listo para volver a salir a la vida con el corazón abierto, aunque haya renacido de sus cenizas más sano, más sabio, más fuerte, nada de eso es garantía de que el siguiente capítulo va a ser de color rosa. De hecho, me doy cuenta de que vuelvo a fijarme en esos tipos de persona con las que no he funcionado anteriormente. Así que mi vieja excusa de que tengo mala suerte con los hombres, o de que soy un imán para tales profesiones, no es cierto, lo busco yo solita. Esto es lo que tiene conocerte de verdad a fondo, ya no te puedes engañar a ti mismo.

Entonces, ¿qué pasa, al final todo eso de que una es más sana, más sabia, más fuerte, es para nada porque, como buena cabra que tira al monte, voy a acabar cayendo en mis propios círculos viciosos? Mmmmm, no, algo ha cambiado. Aunque repita los mismos primeros pasos y me detenga ante alguien en mi vieja línea, la euforia superficial de "uau-quien-eres-lo-quiero-todo-ya" dura poco. Enseguida tengo una sensación familiar, el recuerdo de haber pasado por ahí, pero tiene un sabor que ya no me apetece. No me llena, y no sigo. Me cuesta, pero me doy media vuelta.

Así que vuelvo a encontrarme caminando por un terreno que no conozco y sin embargo estoy tranquila. Aprecio más las conversaciones equilibradas y sinceras, y sin buscarlo (casi), encuentro alguna que otra sorpresa que quiero abrir despacito y degustar poco a poco. Tal vez ser más sana, más sabia, más fuerte, conlleva no tener necesidad de llenar ningún vacío, ni de revivir el pasado a ver si cambia algo. Sentirse libre tiene que ser muy parecido a esto.

Diciembre

Hace cosa de un año estuve ya por POF. En aquella ocasión conocí a alguien con quién quise apostar. Después de unos cuantos meses, por mutuo acuerdo decidimos cortar. No funcionamos como pareja, pero quedó una gran amistad, algo que yo aprecio mucho. El caso es que cuando he vuelto me ha sorprendido ver que hay muchas caras conocidas. Más que conocidas, algunos tienen las mismas fotos, las mismas frases, el mismo perfil. Igual ellos piensan lo mismo de mí. "Mírala, ahí está otra vez". O tal vez no me reconozcan siquiera, porque yo sí que lo he cambiado todo. Mi momento es distinto y así quiero reflejarlo en mi perfil.

¿Estaremos, como Sísifo, destinados a repetir el mismo sino? POF, búsqueda, encuentro, ilusión, pompa de jabón que explota, dolor, tirita, y vuelta a empezar. Ya nada es suficiente, porque estamos tan acostumbrados a vivir a nuestra manera, o tenemos tan claro lo que no queremos, o lo que queremos (que no es lo mismo)... O simplemente, como Amélie, preferimos imaginar una relación con alguien ausente que tener una con alguien real. Son infinitas las razones que encontramos para excusar porqué seguimos solos, cuando nuestra alma nos llama a compartir, a compartirnos.

 "Verá, mi pequeña Amélie, usted no tiene los huesos de cristal. Podrá soportar los golpes de la vida. Si usted deja pasar esta oportunidad con el tiempo su corazón se irá volviendo seco y frágil como mi esqueleto. ¿A qué espera? Ande, vaya a por él."

Creo que ha llegado el momento de dejar de curiosear. La vida pide ser más.

Noviembre

El que diga que en las redes sociales siempre hay lo mismo, se equivoca. Hay una variedad sorprendente. Hay perfiles profundos con la foto más superficial. Hay algún chico que se da por vencido en una batalla incomprensible y dice que se va, pero ahí sigue. Valientes que se desnudan desde el momento cero mostrando primeros planos, nombres y apellidos. Algunos que escriben en un idioma que me cuesta entender. Abunda el romántico irremediable dispuesto a morir por amor en la primera cita. Y hasta alguno que quiere vender algo.

Sigo sin buscar, pero mi ego se agita. Después de inflarse por la oleada de visitas iniciales, todo está tranquilo ahora. Recojo algún comentario porque mis letras han tocado una fibra sensible. A veces cruzo palabras con alguien acerca de... cosas, o suyas, o mías. Vaya, este chico sí que es interesante, y parece atractivo. Me fastidia que no muestre más interés. Normal, si sólo se me ve de refilón, y además digo que no busco. Igual debería poner otra foto más... ¿más qué? ¿quitar lo de que no busco? Ay, mi ego de fémina se resiente, no le gusta pasar desapercibida. Pero recuerdo porqué estoy aquí, y con un suspiro, sigo observando, sin más.

Octubre



Yo me preguntaba...¿qué hacemos todos por aquí? Cada uno buscamos (o decimos que buscamos) una cosa: amistad, conversaciones, sexo, el AMOR elusivo de nuestra vida, volver a creer, matar la soledad, sacar con un clavo otro antiguo... Y yo, la verdad, creo que por primera vez en mi vida, no busco nada. No busco amigos, ni tirarme al más buenorro, ni siquiera charlar. No me asusta la soledad, de hecho, me llevo bastante bien con ella y con su amigo el silencio. Sé que ese amor que anhelo tal vez no venga de fuera (amor en minusculas porque mi experiencia me ha demostrado que no es un concepto mayúsculo idealizado, sino algo sencillo, real, práctico, terrenal, agridulce, completo con sus primaveras y sus inviernos).

Pues sí, como dice mi nick, sólo curioseo. O tal vez sólo quiero recordar que la vida sigue latiendo ahí fuera.

¿Y este blog...?

Todo comenzó cuando entré en POF, sin muchas pretensiones, para curiosear y poco más. No me apetecía describirme de manera "normal", así que describí mi momento. Como estoy en constante evolución, el momento fue cambiando, y lo plasmé. Poco a poco mi perfil se convirtió en un cuaderno de bitácora de mi travesía por POF. Debido a la extensión, y sobre todo a los comentarios positivos de muchos chicos (gracias, gracias, gracias), decidí trasladarlos a un blog, dónde también podría ir hablando de otros temas.

Si te interesa o te entretiene lo que escribo, bienvenid@. No olvides acompañarte de una copa de vino.